Las luziernagas

El concepto de la Celebración de Vida

La vida y la muerte son dos caras de una misma moneda. Solo quien está vivo muere. La muerte es la única certeza en la vida. A pesar de ello muchas veces la persona fallece sin haber definido sus deseos ni haber expresado cómo quería ser despedida. Ante el poco tiempo que la legislación española concede, la despedida es rápida y suele ser guiada exclusivamente por servicios funerarios generalmente poco personalizados. 

Celebrar la vida de esa persona cuando llega el momento oportuno nos llena de alegría y agradecimiento y nos ayuda a ver lo que hemos compartido en oposición a todo lo que ya no podremos compartir. 

Cuando el dolor de la pérdida no lo invade todo podemos conectar con la alegría por haber formado parte de la vida de esa persona que ya no está. Podemos entonces sentir el agradecimiento por todo lo que las vivencias compartidas han traído a nuestra vida. Agradecemos los aprendizajes y todo lo que esa relación nos ha aportado.

Cuando compartimos con otros nuestro dolor se hace más pequeño y cuando compartimos nuestra alegría esta se ensancha. La propuesta es que hablemos de esa persona a quien amas. Que nos hables de su historia de vida, de sus aficiones, de sus peculiaridades, de todo aquello que la hacía única e irrepetible. La idea es encontrar el modo genuino de expresar admiración y agradecimiento por el legado que deja esa persona. Recopilarlo y mostrarlo de la manera que resulte lo más reconfortante posible para las personas que forman parte de ese puzzle que es su biografía.

Hay diferentes vías para llegar a generar un recuerdo compartido que ayude a rememorar esa vida que tanto ha dado a los demás. Podemos servirnos de la fotografía, de medios audiovisuales, de un evento conmemorativo, de un archivo de recuerdos y testimonios, etc.  

La vida sigue para nosotros y es maravilloso poder asomarnos a una ventana a través de la cual podemos estar de nuevo en contacto con su recuerdo, con ese pasado en el que estaba y en el que junto a él o ella fuimos felices y dar forma al vínculo que permanece en el presente. Incluso puede que queramos que personas que llegan a nuestra vida de ahora sepan quién fue esa persona a quién amamos tanto.  

Generar un recuerdo compartido es muy positivo en cualquier duelo. Especialmente en el caso de muerte perinatal porque ayuda a crear un espacio para ese bebé cuya historia fue demasiado breve. También en el fallecimiento de personas jóvenes que dejan hijos pequeños  es importante elaborar una biografía para que a futuro sepan quién fue su padre o su madre, pues será de vital importancia en su propia historia.