Las luziernagas

Sobre mi

Perder a un ser querido puede ponernos en una posición muy vulnerable por lo que apoyarnos en alguien desconocido nos puede generar incertidumbre. Entendiendo este hecho comparto mis experiencias y aprendizajes tanto a nivel académico como personal. 

Mi primer acompañamiento se dio en 2011.  Alguien a quien me unía el cariño me hizo saber de su situación. Se enfrentaba a una grave enfermedad y me pidió que nos viéramos de vez en cuando. Entre nosotras creció la amistad. Fue así como descubrí que en ocasiones alguien ajeno a la familia, estando en sintonía pero sin sentir un dolor tan grande, puede ser de ayuda al final de la vida.

Me ocupé de aspectos prácticos, de dar lo que se me pedía en base a mis capacidades y de escuchar y consolar por afecto, humanidad y compasión.  Fue un gran regalo por haber podido estar cerca de ella en aquel tiempo. De alguna manera había ayudado a hacer mas llevadero aquel último tramo de su biografía. Su familia y yo sentimos agradecimiento mutuo.  

” Dormía y soñaba que la vida no era más que alegría. Desperté y vi que la vida no era más que servir. Serví y vi que servir era la alegría. ”  Rabindranath Tagore

Después llegaron otros acompañamientos, pérdidas más centrales en mi vida. Conocí en primera persona la enfermedad, la muerte y el duelo por un ser querido que es pilar de la propia vida. 

Esa última experiencia me llevó a sentir un agradecimiento inmenso y al deseo de Celebrar la Vida para poner en valor todo lo recibido, lo compartido, la vida que vivimos juntos y toda su vida antes de mí.

Comprendí el verdadero significado del Legado. 

Comprendí la importancia de celebrar en comunidad, de reconocer los aspectos genuinos de quien es despedido y de honrar la memoria.

Dejar ir la vida de antes es imprescindible para que llegue la vida de ahora en todo su esplendor. Los ritos de paso existen en todas las culturas porque son necesarios. 

Celebrar su vida tras la pérdida nos ha permitido cerrar el círculo y emprender un camino en el que no está con nosotros pero está en nosotros. 

Por siempre en nuestro recuerdo y en nuestro corazón. 

A lo largo de este tiempo he ido conociendo otras mujeres que se dedican al cuidado desde la psicología, la sanidad o las artes y junto a ellas se va conformando este grupo de Luziernagas con el deseo de acompañar el dolor que supone la pérdida.

Si consideras que en este momento precisas de apoyo para la organización de una Celebración de Vida o necesitas acompañamiento en tu proceso vital puedes contactar con nosotras a través de nuestro formulario de contacto

Esperamos, de corazón, que nuestros recursos te sirvan de ayuda.