La LuZiérnagas es un proyecto personal creado con el deseo de encender una pequeña luz en la oscuridad.
La muerte es aún un gran tabú y vivir de espaldas a ella hace que dejemos cosas importantes para mañana constantemente. Nuestra sociedad no nos prepara adecuadamente para acompañar el dolor que supone la pérdida y por este motivo necesitamos más pedagogía de la muerte y el duelo.
Desde Las Luziérnagas facilito un acercamiento a esos momentos incluso antes de que lleguen, creando espacios seguros para hablar de ellos, como los Death Cafés. Promuevo un afrontamiento previo a través de las Decisiones Anticipadas. Contar con un acompañamiento al final de la vida y en el duelo permite que la persona no quede sola con el dolor que causa la pérdida y facilita que se viva la experiencia como un proceso natural a pesar del dolor. Acompaño a despedir la vida en el proceso de enfermedad y muerte, así como propiciando una ceremonia genuina y auténtica en la que los seres queridos encuentran su propia manera de honrar la memoria.
Contar con todas estos recursos facilita la integración de la pérdida y que con el tiempo sea posible alcanzar una vida plena y llena de momentos felices.

